¿Qué es un implante dental?

Un implante dental es un tornillo de titanio (u otro material biocompatible) que se inserta en el hueso maxilar o mandibular para reemplazar la raíz de un diente perdido. Sobre este tornillo se coloca una corona dental que imita la forma y función del diente natural.

Beneficios de los implantes:

Duraderos: pueden durar décadas con buen cuidado.

Estables: se integran con el hueso (osteointegración), lo que ofrece firmeza similar a un diente natural.

Estética: se ven y sienten como dientes reales.

Preservación ósea: evitan la pérdida de hueso que ocurre tras la pérdida de un diente.

No dañan dientes adyacentes, como sí ocurre con los puentes tradicionales.

¿Quién puede colocarse un implante?

La mayoría de las personas pueden recibir implantes, pero se requiere:

Buena salud general y oral.

Hueso suficiente para sostener el implante (si no, se puede realizar injerto óseo).

🚭No fumar (o estar dispuesto a dejarlo durante el proceso).

Control de enfermedades como la diabetes.

 

El proceso:

Evaluación (radiografías, TAC, análisis del hueso).

Colocación del implante (cirugía ambulatoria, anestesia local).

Osteointegración (esperar de 3 a 6 meses para que el implante se fusione con el hueso).

Colocación del pilar y corona (pieza final que reemplaza al diente).